La primera vez que tuve contacto con Macromedia Flash fue en la preparatoria (2003), estábamos diseñando un mapa que mostraría los Estados de la República cuando alguien se parara sobre uno de ellos ofreciendo información demográfica como número de habitantes, actividades económicas, géneros, etc.

 

Buscábamos una buena calificación y cuando terminamos la presentación nos dimos cuenta del incipiente resultado que obtuvimos con Power Point así que buscando tutoriales (no habían videos, todo era leer y leer foros) encontramos Flash, FreeHand y otros programas maravillosos de Macromedia que atrajeron nuestro interés.

 

En apenas dos semanas aprendimos mucho y sin utilizar el “action script” obtuvimos un resultado modesto, aún así fue mucho mejor que el de Power Point.

 

Más tarde ya en la Universidad Flash era un referente para diseñar contenidos para Internet y materiales multimedia. Este programa era genial, nos permitía hacer de todo: Transiciones, botones pero sobre todo animaciones que cautivaban al usuario.

 

Era el año 2005 y 7 de cada 10 sitios de Internet estaban totalmente diseñados en Flash, el resto lo usaban parcialmente, de esta manera el software de Macromedia era una obligación, conocerlo, meterse a las raíces, era una necesidad, crear escenas sobre escenas, bases, capas de papel cebolla, ciclos anidados y sobre todo, acciones embebidas.

 

Era de lo más común perderse entre escenas, cuando el sitio tenía muchas secciones la computadora se trababa, era fácil cometer un error en los scripts y “enciclar” la máquina, olvidar dónde se habían colocado fotogramas clave y hasta escenas completas, en pocas palabras era un caos pero muy lindo, visual y que no tenía nada que ver con php, ni los editores de html que se guiaban por contenido meramente plano sobre tablas.

 

En Flash eras libre.

 

Sin embargo todo cambia y aunque Flash estaba en su apogeo lo común es que se tuvieran que comprimir los sitios porque los archivos eran de gran tamaño, en el peor de los casos comprimía tanto que la calidad y el resultado visual eran a secas malos y pixeleados, sin embargo era mejor hacer esto que dejar al visitante 15 minutos cargando una página. Una alternativa era cargar parcialmente las escenas y que sólo se desplegaran al hacer clic sobre un botón, sin embargo era de lo más incómodo dejar esperando al usuario cada que daba clic sobre un nuevo botón.

 

Otro punto flaco eran las constantes actualizaciones de los navegadores, quizá te pasó que al entrar a una página recibías una advertencia para actualizar Flash y tenías que reiniciar tu computadora para ver el contenido, situación que con HTML 5 ha quedado en el pasado, hoy en día ya nadie reinicia su computadora para ver tu sitio, si usas plugins caducos lo más probable es que el cibernauta abandone tu página.

 

Desde el punto de vista histórico a Flash le tocó ver la caída de Internet Explorer, la consolidación de Mozilla Firefox y el surgimiento de Google Chrome, éste último al parecer anunciaba la muerte de Macromedia, que en el año de 2005 sería absorbida por el gigante Adobe. Eran como campanadas que invitaban a Flash a la modernidad sin embargo continuó por un camino de incompatibilidad y cuando otro gigante, Steve Jobs anunció su total desinterés porque el iPhone y en general los OS fueran compatibles con Flash de manera neta, la decadencia comenzó.

 

Hasta la fecha muchos colegas le llaman Macromedia Flash y no Adobe, quizá por cierto sentimentalismo, la verdad es que hoy Flash está muerto, es incompatible con la mayoría de teléfonos móviles, es demasiado pesado agotando rápidamente las baterías de los dispositivos, tiene resultados pésimos en cuestión de SEO y por si fuera poco el usuario debe contar con todos los plugins actualizados para visualizar el contenido.

 

Flash escapa también a las nuevas directrices de diseño responsivo de HTML5, CSS3 y Javascript, es decir de los lineamientos de buenas prácticas de Web 2.0 quedando así obsoleto. Por este motivo desde 2014 muchos juegos hechos anteriormente en Flash ahora se desarrollan y optimizan para HTML 5, los programas publicitarios admiten ya nuevos tipos de banners más compatibles como formatos GIF y hasta el mismo Youtube tiene una política que entrará en vigor para 2016 donde los métodos de inserción de videos serán exclusivamente en códigos HTML5.

 

El futuro de Flash en la web se ve oscuro, pero le quedan todavía los recursos didácticos, presentaciones de negocios y diversos contenidos que no requiere estar en la nube. En lo particular sigo pensando que si de impacto visual se trata Flash es una herramienta competitiva, no obstante para situaciones responsivas, adaptativas y concretamente para contenido online se descarta para mis clientes debido a que en la actualidad 1 de 2 visitas se realizan desde dispositivos móviles, incompatibles en su mayoría con Flash.

 

 

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