Recuento Histórico de “La Matanza”

Recuento Histórico de “La Matanza”

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Recuento Histórico de “La Matanza”:

Este controvertido evento hasta hoy no se puede clasificar en un término estricto. Simplemente no encaja en ninguno por la polarización que ha generado entre dos grupos, en primer lugar los defensores de los derechos de los animales y en segundo los que defienden a “La Matanza” y la consideran inclusive como una tradición.

 

Como se mencionaba algunos la clasifican como un torpe trabajo de rastro de carnes, mientras que otros le llaman “tradición”, pero los más en un intento de la mercadotecnia por diluir la connotación histórica le dicen ahora “festival étnico”, que a nuestro parecer es un eufemismo para paliar una esencia salvaje, es por eso que presentamos a continuación el recuento para que saquen sus propias conclusiones:

 

 

¿Cómo surge la matanza de los chivos cebados de Tehuacán?

A finales del Siglo XVI la Corona Española ordenó que sus colonias dejaran de utilizar el sistema de encomiendas para frenar los abusos contra los indios que cada vez eran más subversivos. Imagínese, desde esos tiempos se temía ya una rebelión de las clases oprimidas por las desfavorables condiciones de vida, así que la abolición de las encomiendas sonaba bien como proyecto porque ahora los indios no serían tratados como objetos, menos como mercancías, porque percibirían un salario, cosa que en el sistema de encomiendas era inaudito.

 

Sin embargo, la abolición de las encomiendas quedó en letra muerta y es que lejos de mejorar las condiciones de los naturales se inventaron nuevas formas de explotación, copiando el exitoso modelo de “El Bajío”, trayendo las primeras tiendas de raya a Tehuacán, donde el indio sí percibía su salario pero terminaba debiendo hasta la camisa porque su sueldo nada más no le alcanzaba y tenía que seguir trabajando gratis de por vida.

 

Con esta explotación, en donde participaban tanto españoles como caciques, es comprensible que las haciendas llegaran a un periodo de bonanza sin precedentes, donde los mejores resultados se vieron en la ganadería menor. Hasta aquí llega el contexto social y económico de los inicios de La Matanza.

 

 

Inicia la crianza del ganado caprino

Por la situación geográfica y climática de Tehuacán no se podía criar ganado como vacas o reses que necesitaban grandes cantidades de agua y forraje, por este motivo se eligieron chivos, animales que requerían de poca vegetación, resistían a los cambios de temperatura y sobre todo, que se les daban cantidades mínimas del vital líquido para sobrevivir.

 

Los primeros arribaron a Tehuacán en 1590 y paulatinamente la actividad de crianza del ganado caprino quedó afianzada a finales del siglo XVIII, pero como toda empresa ganadera exitosa de aquel tiempo, se tuvo que regular mediante el sistema de “La Mesta” que consistía en controlar las rutas del ganado menor y delimitar correctamente el espacio de las haciendas, de tal manera que no hubiera conflictos entre los dueños de las haciendas ni los del ganado.

 

Decía “La Mesta”, que el ganado circularía en hatos de 500 especímenes y que el grupo de atrás no siguiera la ruta del de adelante, esto para salvaguardar el alimento permitiendo la regeneración de la flora y aprovechando el agua, pues en el verano, los chivos pastaban por la zona de tierra caliente del valle y posteriormente en el otoño regresaban al centro de Tehuacán, donde eran sacrificados.

 

Como era de esperarse el modelo de negocios se replicó, haciendo que Tehuacán no fuera el único criador de chivos obligando a los hacendados locales a buscar una manera de diferenciar su carne de los competidores de otros “Estados” sobre todo los de Huajuapan.

 

 

El mito del sabor y el cebado:

En teoría esa “ventaja competitiva” fue una técnica para “dar un toque peculiar al sabor del chivo mediante alimentación controlada”, rica en cactáceas y suculentas, e inclusive hierbas de olor y condimentos como el clavo, comino y orégano. Reiteramos, esto es una suposición. Y aquí inicia el punto de tortura de los animales.

 

Imagine usted lo que los chivos padecían con estos experimentos en su salud,  los pastores por ejemplo tenían la instrucción de racionarles el agua al mínimo y dar grandes cantidades de sal de Zapotitlán (sal viva) situación que junto con las jornadas de trajín a plena luz del sol llevaba al punto de quiebre a los caprinos, no obstante se creía que los sobrevivientes eran los de mejor sabor.

 

Cuando se acercaba el periodo de “La Matanza” a los hacendados les urgía que se sacrificara su ganado para ser los primeros en ofrecer la carne a sus comensales, ganando así más dinero que sus competidores. Esta situación provocó que se organizara un grupo de representantes para regular el periodo de La Matanza, quedando de común acuerdo la última semana de octubre y la primera de noviembre, amenazando a quien violara este acuerdo, con una severa multa económica. Hasta aquí llega el impacto económico.

 

 

El “ritual” y los matanceros:

Observando La Matanza desde el punto de vista del supuesto “ritual” que se realiza actualmente, en la versión orinal destacaban “los matanceros”, personajes representativos que eran conocidos por su nivel de perversión y su gusto por la sangre. La ceremonia no tenía bailables, ni llegaba el gobernador 🙂 por el contrario se hacía una formación circular y en el centro una hoguera, esto en la Hacienda Grande (Ex-Hacienda de San Lorenzo) y el grupo de matanceros bebían pulque, garambullo y demás bebidas espirituosas hasta llegar al “trance”.

 

El clímax de la ceremonia venía cuando se soltaban a los chivos frente a la complacencia de los hacendados y se iniciaba una verdadera orgía de sangre, donde el matancero cercenaba, torturaba y arrancaba partes del cuerpo del chivo, para finalmente liquidarlo hundiendo su cuchillo desollando al animal, pues se creía que el gran sabor se debía al sufrimiento con el que moría, es decir, a más dolor, mejor sabor.

 

El último día de esta barbarie, un chivo era sahumado con copal, se entregaba a los principales matanceros como cortesía, ellos lo cargaban en su espalda y se dice que “lo bailaban” para posteriormente masacrarlo y comerlo esa misma noche. A modo de “prestación”, los hacendados también regalaban a las familias de los matanceros las peores partes del chivo, como las viseras, las ubres y las caderas, para que con ellas las mujeres prepararan un guiso con chile, que verdaderamente se consideraba como un plato de desechos, mientras que los españoles consumían la carne de primera ya fuera hervida o asada.

 

Lo que no es verdad:

Si analizamos los orígenes de “La Matanza” notaremos que por las fechas el platillo no tiene nada de prehispánico, ni nada de colonial, pues como se sabe, “La Colonia” terminó en 1821 con la declaratoria de Independencia de México y lo anteriormente narrado ocurrió en la primera mitad del siglo XIX, mientras que los primeros registros del “mole de caderas” se encuentran hacia finales de ese siglo y principios del XX.

 

Lo que sí ocurrió:

Recordemos la manera en que los matanceros iniciaban su ritual, la hoguera, la mirada de los hacendados y los chivos muertos de pánico frente a un grupo de desalmados con cuchillo en mano, los cantos guturales desde el náhuatl hasta el popoloca, la sangre, el alcohol, el exceso de violencia. Todo apuntaba a una ceremonia pagana, pero los motivos ya no eran la deidad y su adoración sino un mero fin comercial.

 

Este es el verdadero origen de La Matanza, que en nuestra región de forma errónea llamamos “tradición”.

 

 

 

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Somos un conjunto de emprendedores cautivados por la belleza histórica y cultural de Tehuacán Puebla. Hacemos pequeños esfuerzos por difundir a nuestra ciudad y la región como un lugar importante en la historia de México.

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3 Respuestas

  1. Me parece muy interesante. Sólo tengo una pregunta ¿Quién o quienes son los responsables de la publicación? Me parece que debería haber un directorio,

    • Buenas noches Mayolo, somos un equipo de colaboradores, este proyecto cultural forma parte de la filosofía de la Sociedad del Aprendizaje, el responsable directo es el Lic. Andrés Becerril. Saludos.

  2. Muy buena historia sobre este hecho. Pero creo que una cosa es la historia y otra la fiesta. Igual pasa en el cine, una cosa es la película y otra la historia. Así, el que va a la fiesta, va a eso, muy pocas veces va a reencontrarse con la historia. Y cuando se va a cine disque histórico, se va a eso, no a reencontrarse con la historia. Igualmente pasa en muchos hechos que llamamos tradiciones. Un gran ejemplo son los Días de Muertos. La celebración de hoy tiene muy poco que ver con la de 1950, con la de 1900, mucho menos con lo que hacían los mexicas (es más, ni siquiera se sabe a ciencia cierta). Lo importante es que quienes deseemos conocer la historia la conozcamos, sin perder de vista que es historia y que ella nos conduzca, como en este caso, a explicarnos el origen de esa fiesta. Me acorde de los pastes de hidalgo! El valle de Tehuacán y la reserva de la biosfera es un complejo natural y cultural con una riqueza enorme.